CORTAR EL RUIDO:

Las alarmantes amenazas de Trump contra los inmigrantes

La agenda de la Administración Trump es clara: despojar de sus derechos y dignidad a las personas inmigrantes, refugiadas y solicitantes de asilo. 

Durante demasiado tiempo, Estados Unidos ha tolerado la destrucción intencionada de nuestro compromiso de acoger a quienes buscan la libertad. Ahora, la amenaza es mayor, ya que el presidente Trump promete hacer todo lo que esté en su mano para socavar los derechos legales y humanos no solo de las personas y familias que buscan seguridad y un futuro mejor, sino también de aquellos que no conocen otro hogar que Estados Unidos: los estadounidenses.

El presidente Trump promete desatar un torrente de órdenes ejecutivas antiinmigrantes que infligirán conmoción y horror. 

Todos hemos oído hablar de deportaciones masivas que se avecinan. Son posibles y se ven exacerbadas por una serie de graves, atroces e insidiosas medidas ejecutivas y legislativas.

Muchas de estas políticas preparan el terreno para una miríada de crisis desmedidas de separación familiar como nunca antes se había visto en Estados Unidos, así como para la posible deportación de niños ciudadanos estadounidenses junto a sus padres.

No nos equivoquemos: el desprecio absoluto por la vida y la dignidad humanas es el núcleo de las acciones de esta administración contra las personas y familias inmigrantes, refugiadas y solicitantes de asilo. 

Una nueva Era Trump está aquí, y es nuestra responsabilidad compartida aprender sobre las órdenes ejecutivas y medidas legislativas que podemos anticipar a partir de ahora.

La Administración Trump está revisando sus "grandes éxitos" para revivir y perfeccionar sus políticas más atroces. Esto es lo que cabe esperar:

De cara al futuro, la Administración Trump planea políticas aún más atroces que antes eran impensables. 

Cuando nuestro gobierno amenaza con transgredir nuestros valores colectivos, debemos contraatacar. 

La agenda antiinmigrante de la Administración Trump pronto desatará una de las peores atrocidades en la historia de Estados Unidos: la detención de familias, la separación de niños de sus padres y la destrucción de comunidades en todo el país que solo se han fortalecido gracias a nuestros vecinos inmigrantes.

Aunque la promesa de Estados Unidos parece tan lejana para millones de nuestros amigos, familiares, vecinos y compañeros de trabajo, debemos recordar que el futuro aún no está escrito. Está en nuestras manos. Podemos elegir cómo afrontar los próximos años y resistirnos a las políticas perjudiciales de la administración.

No tenemos excusa para no protegernos unos a otros. No lo olvidemos: la vulneración de los derechos de los demás amenaza los nuestros. Pero cuando nos unimos para defender los derechos de todos, también podemos salvaguardar nuestras propias libertades individuales.